Naturales, nutritivas y al alcance de cualquiera. Semillas y hierbas medicinales que mejoran nuestra calidad de vida.
El colesterol, la glucemia, diabetes, acidez e hipertensión son algunas de las enfermedades crónicas que padecen la mayoría de las personas jóvenes y adultas. ¿Es necesario un medicamento para controlarlo? A veces sí. Pero en casos no tan extremos, teniendo una dieta balanceada, se puede combatir alguno de estos males.
Simplemente consultando algún profesional de la nutrición, o acercándose a una dietética especializada, podemos descubrir en el mercado múltiples semillas y hierbas medicinales que nos ayudan a controlar alguna enfermedad, o aliviar el malestar que nos provoca.
Pequeña y efectiva
Una de las plantas que revolucionó el mercado es la chía. Cultivada en regiones tropicales, posee una semilla rica en Omega 3 y 9, contiene antioxidantes, proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales y fibra. Consumir una porción diaria de este producto ayuda a bajar el colesterol y los triglicéridos. Actúa elevando los niveles de colesterol bueno y de esa manera descienden los triglicéridos, evitando obstrucciones cardiovasculares y los riesgos de sufrir un ACV, explica Sergio Scilipoti, dueño de un conocido comercio naturista, quien ha visto en sus clientes excelentes resultados.
En las mujeres trabaja sobre el sistema hormonal, ya que lo regula y en ciertos casos se baja de peso. A su vez, ejerce cierto control sobre el sistema nervioso central y periférico. Y para las personas vegetarianas aporta un nivel elevado de proteínas.
Su consumo es muy fácil y práctico. Lo recomendable son dos cucharadas soperas por día. Puede ser molida o en polvo (al ser muy pequeña es más cómodo de esta última forma). Se incorporan a un vaso de jugo, leche, yogur, sopas, una porción de ensalada o panes. La chía no tiene sabor ni olor, no contiene gluten y es un energizante de origen natural.
Las tradicionales del mercado
Tanto el sésamo, girasol, zapallo y lino son las semillas más consumidas y que la sociedad ha incorporado a su dieta. El sésamo tiene una proporción alta en minerales y calcio. Contiene lecitina, al igual que la soja, la cual es un emulsionante de grasas en el organismo, las elimina e incorpora fósforo. Las variedades más conocidas son el sésamo blanco, negro e integral.
Las pepitas de zapallo poseen zinc, una propiedad que actúa sobre el sistema urinario. Ésta no reemplaza a un medicamento, pero sí desinflama la zona y la protege ante la reproducción de nuevas bacterias.
Para aquellos a quienes los aqueja un malestar intestinal, incorporar semillas de lino en nuestra dieta es una herramienta orgánica que funciona como reguladora del intestino. En forma molida tiene el doble del efecto que la semilla entera. Está comprobado que sus propiedades ayudan a la prevención del cáncer de colon. Se recomienda tres cucharaditas de té diarias para las personas que necesitan movilidad intestinal.
Todos estos alimentos se consumen con líquidos (leche, jugo, infusiones) y también en preparaciones sólidas. Sólo hay que utilizar el ingenio culinario y animarse a consumirlas.
El alimento del futuro
Aunque es una planta milenaria de las zonas andinas de América del Sur, a la quinua se la llama “la semilla del futuro”, por su gran aporte nutricional; combina alta cantidad de aminoácidos y lisina, comparable con la leche y el huevo. El valor calórico es mayor que otros cereales, tanto en grano y harina.
Como es una amarantácea se lava cinco veces antes de comer para deshacerse del gusto amargo, y luego se hierve. El valor por kilo ronda los 50 a 60 pesos, agrega Scilipoti.
Verdes saludables
Las hierbas medicinales no son cosa de estos tiempos. Se conoce la acción desinflamante de la manzanilla, o el poder estabilizador sobre el sistema nervioso del tilo, melisa o la pasionaria. Todas estas en forma de infusión alivian el malestar que nos aqueja en el momento.
Pero, ¿qué hay de ese yuyo llamado cola de caballo? Muchos ni conocen su existencia. Es una hierba que se utiliza en forma de extracto, y una de sus principales cualidades es el alto poder depurativo. Es recomendado para problemas de divertículos y no es hipotensora, ya que elimina los líquidos sin provocar la disminución de presión arterial.
Otra planta curativa es el matico, que está indicado para enfermedades gástricas como las úlceras o la gastritis. Y para regular el azúcar nada mejor que un té de pezuña de vaca y sarandí.
Una guía práctica para tener en cuenta y optar por productos naturales en nuestra dieta. En poco tiempo se pueden notar cambios en nuestro ánimo, piel, pelo, uñas y peso, logrando que el organismo esté en armonía por fuera y por dentro. A dejar prejuicios de lado y sumergirse en el mundo verde que puede cambiar tu calidad de vida. Lorena Misetich - Especial para Estilo